LOS EFECTOS DEL «BREXIT» EN LAS PATENTES Y MARCAS

LOS EFECTOS DEL «BREXIT» EN LAS PATENTES Y MARCAS

El 23 de junio pasado, el Reino Unido votó a favor de dejar la Unión Europea. El referéndum del Reino Unido tendrá consecuencias importantes también para las patentes, marcas y diseños industriales en la UE.

Las patentes concedidas por la OEP:

La Oficina Europea advirtió que el resultado del referéndum no tiene consecuencias sobre la relación del Reino Unido con la Organización Europea de Patentes, tampoco tiene efecto sobre las patentes europeas en el Reino Unido. El Reino Unido tendría un status similar al de Suiza, Noruega y Turquía (no miembros de la UE, pero si miembros de la OEP), por lo que la validación nacional es posible.

La nueva Corte para la Patente Unitaria:

En cuanto a la Patente Unitaria y el Tribunal Unificado de Patentes, la OEP espera que el Reino Unido y los Estados miembros participantes encontrarán una solución a las diversas preguntas venideras. Uno de los problemas que habrá es que el Tribunal de Londres como uno de los tres tribunales planeados (París, Munich y Londres) no es probable que permanezca en Londres, al salir el Reino Unido de la UE.

Marcas y diseños industriales registrados:

En la actualidad, sólo los Estados miembros de la UE forman parte de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) para el registro de las marcas, dibujos y modelos, lo que significa que, en ausencia de un cambio en este sistema, los registros de marcas y modelos en la EUIPO dejarán de solicitarse para el Reino Unido después del Brexit. Los mantendremos informado de como será resuelto este problema. Con respecto, a las marcas ya solicitadas en EUIPO, podrían ser convertidas en marcas nacionales en el Reino Unido. Lo mismo se podría aplicar para los diseños industriales presentados ante la EUIPO.

LOS EFECTOS DEL “BREXIT” EN LA INDUSTRIA DE LOS MEDICAMENTOS

La decisión traerá cambios en el mercado farmacéutico, uno de ellos, el traslado de la sede de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) de Londres a una ciudad de la comunidad europea.

La decisión que tomó Gran Bretaña de abandonar la Unión Europea generó una incertidumbre regulatoria para las compañías farmacéuticas. Debido a que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) con actual sede en Londres, la cual aprueba los tratamientos para todos los países de la Unión Europea (UE), deberá trasladarse. La asociación de industrias de productos farmacéuticos de Alemania anunció la necesidad de traslado a una ciudad dentro de la comunidad del organismo de control.

La EMA, con un personal de tiempo completo de más de 600, es la institución más grande de la UE en Gran Bretaña y ha supervisado la aprobación de medicamentos paneuropeos desde 1995 desde la sede enclavada entre los bancos globales en Canary Wharf de Londres. Aunque Gran Bretaña podría continuar participando en la EMA si permanece en el Espacio Económico Europeo, como lo hace actualmente Noruega.

Por su parte, las compañías farmacéuticas y los funcionarios de salud en Suecia, Dinamarca, Italia y Alemania han expresado su interés en acoger a la EMA.

Desde la mayor farmacéutica británica, Glaxo, en tanto, afirmaron que el voto de salida “crea incertidumbre y complejidad potencial para nosotros en el futuro”, aunque el impacto en su negocio global sería pequeño, en tanto la asociación comercial de la industria farmacéutica del Reino Unido advirtió de los retos que traería a futuro este cambio en inversión, investigación y empleo. Ejecutivos de la industria temen que la agitación en el EMA pueda enredar el proceso de aprobación de medicamentos de la UE y Gran Bretaña deba desarrollar su propio sistema de regulación interna, lo que llevaría a más confusión.
AstraZeneca, que reporta en dólares, y su rival suizo Roche no podrán disfrutar de un ascenso por dicha moneda, pero ambas compañías afirmaron que era vital que Gran Bretaña siguiera apoyando a la industria de ciencias de la vida, a raíz de la consulta.

Muchos científicos están preocupados de que los fondos para la investigación académica, que han sido bien apoyados por la Unión Europea en las últimas décadas, ahora estén en peligro, junto con importantes colaboraciones de investigación entre la isla y Europa. “Ahora que la dirección que se ha establecido es salir de la UE, es fundamental que el gobierno desarrolle planes claros para salvaguardar el futuro de la ciencia y la investigación en el Reino Unido”, aseveró Robert Lechler, presidente de la Academia de Ciencias Médicas.

MARIA MARAZZI